Es conveniente que, antes del parto, la embarazada, como cualquier otra persona, esté en buena forma física. Por tanto, el conocimiento exhaustivo de todo el proceso del parto y de las fases del desarrollo del niño hace que disminuya el nivel de ansiedad y los síntomas de posparto.
Para mejorar las posibles alteraciones, el tratamiento está orientado fundamentalmente a la prevención, mediante ejercicios de recuperación estática y postural de la mujer, estimulación afectiva materno-infantil y entrenamiento de la musculatura del suelo pelviano.
La formación y la preparación física son dos elementos que colaboran en la disminución de los efectos traumáticos para el niño en el momento del parto, potencian los mecanismos preventivos de la incontinencia posparto y mejoran la relación de la pareja.
Qué tratamos?
- Alteraciones posturales como consecuencia de la gestación que se verá agravada con la fase de lactancia.
- Flacidez abdominal.
- Desequilibrio pelviano.
- Incontinencia urinaria.
- Raquialgias.


